La escena del día


Mientras avanzo al vagón de cabecera, observo que hay un guardia de seguridad dentro forcejeando con alguien que se abraza con fuerza a una de las barras de sujeción. El guardia no para de tirar del tipo mientras lanza improperios, y en uno de los forcejeos el hombre da un medio giro mientras se acerca peligrosamente al suelo, y tanto yo como el resto de viandantes (hasta un momento antes usuarios del metro) atisbamos a una figura risueña de rostro asiático que no para de reír como un buda de esos rechonchos que abundan en los restaurantes chinos. Su mochila rueda por el suelo mientras el guardia tira de él, y el buda no pierde su sonrisa, creo yo que por motivo del alcohol, porque los budas no existen, y es una de esas sonrisas panfilona aunque muy simpática de algunos borrachillos o gente iluminada. No sé en que queda la desigual lucha, ya que me monto en las escaleras mecánicas y lo que veo a partir de entonces es el careto de asombro, alucine o pasmo del resto de usuarios que miran por encima de mi cabeza al vagón que está en el anden.

5 Responses to "La escena del día"

Juan dijo... 5:33 p. m.

Mark que cosas te pasan!!!!!!!!!! cuenta más!!1 que sucedió luego??!!?!?

kele dijo... 5:37 p. m.

el juego que te da el metro... la proxima vez quedate hasta el final que yo tambien estoy intrigado

Mark dijo... 6:44 p. m.

Toma, y yo!! pero ahí está la magia, acaba como un capítulo de Alfred Hitchcok!!

Anónimo dijo... 3:57 p. m.

Madre mía que sería de tu día a día si fueras al trabajo en coche o andando. Te aburrirías un montón.
Para que luego digan que el transporte público es malo. A ti te arregla el día!!!

alvarito dijo... 12:07 p. m.

Yo lo máximo que veo en el metro de Helsinki es de vez un cuando algún borracho que se cae dentro del vagón del metro y se da hostias en los dientes contra los asientos, pero nunca budas ni cosas raras que ves tu...

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