10 años de un milagro

43.728

Para muchos este número no representará nada, pero para el que aquí suscribe representa lo más cercano a un milagro que he podido experimentar en mis 31 años de vida…

Corría el 22 de Diciembre del año 1997, un año que en cuestiones vinícolas fue uno de los más negativos que se recuerdan. Eran tiempos de estudios, la edad así lo exigía, y por supuesto, y dado que las clases en la universidad habían finalizado el viernes anterior, la noche de domingo se habia alargado cual sábado cualquiera, por lo que a las 10 de la mañana yo todavía estaba gozando de placenteros sueños. Nunca he sido muy creyente en cuanto al azar, porque para eso es azar, y las circunstancias, normales, “rutinarias” como gusta de calificar dimaster, de aquel año, no me daban pie a pensar que aquella mañana un sobresalto de aquella magnitud perturbaría (bendita perturbación!) mis sueños.

Todo empezó con un ¡No jodas!, proveniente de la grave y potente voz de mi padre, que comenzaba de esa manera probablemente su más recordada ristra de blasfemias ante un acontecimiento como este, que desde luego nadie podía esperar. “Miguelito, levantaté, que nos ha tocado!, fue lo siguiente que oí, casi simúltaneo a un balanceo de mi cama, que ya sí, me hizo levantarme. La escena era cuando menos dantesca: mi padre corria escaleras arriba y abajo gritando, “Dios, que dolor de cabeza!!!”, “Que nos ha tocado el gordo, joder, joder!!!. Y sí, definitivamente nos habia tocado el Gordo de la Loteria de Navidad, el famoso y mítico Gordo, aquel que forma parte de nuestros sueños desde que tenemos uso de razón, ya no tanto por la pasta (el del Niño da más) sino por la mística que tiene, con los niñós y niñas casi 5 horas cantando números y repartiendo pedreas y felicidad a diestro y siniestro. 43.728, nunca se me podrá olvidar. Lo más fuerte es que la participación que teníamos provenia de nada menos que Granada, donde mi, desde ese momento, famoso Tio Paco, habia repartido la nada desdeñable cantidad de 80 millones de pesetas entre familiares y amigos con los que compartía número.

Por supuesto, qué os voy a contar de aquellas navidades; no es que fueran las más felices de mi vida, pero desde luego la familia transmitía felicidad en todos sus miembros. Era algo como una sonrisa perenne, que nos permitía afrontar el dia a dia con un positivismo a prueba de bombas. Por supuesto estoy de acuerdo en que el dinero no da la felicidad, pero desde luego ayudar, ayuda.

Mañana día 22 de Diciembre de 2007 se cumplirán 10 años desde aquel milagro y la verdad es que por un lado te pones a pensar en que rápido han pasado estos diez años, todo lo que hemos disfrutado y afortunadamente lo poco que nos ha tocado sufrir, pero por el otro lado también piensas, volverá a pasar?... Suerte mañana, los milagros existen.

2 Responses to "10 años de un milagro"

Fetano dijo... 9:23 p. m.

...Y lo bien que te ha quedado!!??

Suerte a todos mañana y si no, mucha salud para seguir tentado a la suerte en forma de decimo navideño, el año proximo y los sucesivos!!!

Oooouuuuuuhhh yeaaaaah!!!!

alvarito dijo... 4:31 p. m.

Muy buen relato Migulín

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