En el agua

Y allí estaba aquel tipo; al final del embarcadero con una soga en sus manos que se hundía en el mar. La luna apenas visible parecía una manchita de cromo que hubiera ensuciado la noche en su más profundo azabache así que la única luz de aquella escena era un viejo candil en pie sobre la madera. El hombre tiraba de la cuerda con notable esfuerzo dejando a su vera una montaña de soga retorcida y húmeda. Parecía infinita la puta cuerda pues el tipo tiraba y tiraba y cada vez sacaba más sin resultado aparente. Daba la sensación de que el hombre estaba unido a algo que estaba muy lejos en las profundidades del mar.
Sus manos estaban destrozadas por la humedad y el trabajo que quien sabe desde cuando realizaba. Pero su determinación era absolutamente férrea e inquebrantable. Antes de irme le grité: -¡Espero que encuentre lo que busca!- y sin dejar de tirar me respondió: -Ya lo encontré pero lo tiré al mar-.

2 Responses to "En el agua"

Manuel dijo... 11:25 p. m.

There goes my reason for living...
ohhh!! there goes all my dreams,
there my only possesion,
ohhh!!! there goes my everything

there goes = ahí se va (viéndolo)

Juan dijo... 11:20 a. m.

Manolín!!

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