Prácticamente todos alguna vez hemos mostrado al menos curiosidad en la posibilidad de viajar en el tiempo. Pero aparte de todos los libros y películas que han tratado el tema, de un modo más o menos acertado, seguro que nos queda la duda ¿es posible el viaje en el tiempo? Bien, la respuesta es sencilla, sí que es posible.
El viaje en el tiempo es aceptado como posible sin ningún tipo de recelo en la comunidad científica. Lo que debemos plantearnos es si es factible o no.
Lo primero es distinguir si el viaje en el tiempo es hacia el futuro o hacia el pasado.
Me centraré primero en el viaje al futuro:
El viaje al futuro no presenta demasiadas complicaciones, lo único que hace que sea más difícil o más sencillo es la velocidad temporal a la que nos desplacemos hacia el futuro.
Sin ir más lejos, hoy he viajado en el tiempo para venir al trabajo, y me atrevería a decir que casi la mayoría de vosotros. Y lo mejor de todo. ¡no ha sido necesario ningún artilugio alimentado por un condensador de flujo! Esto ha sido posible porque la velocidad temporal a la que me he desplazado ha sido 1 hora / hora, es decir, que he viajado una hora al futuro, y el viaje ha durado una hora. Sencillo, ¿no?
Bien, viajar a esa velocidad temporal supongo que no parece la Panacea Universal.
¿Cómo podemos viajar más rápido hacia el futuro? Tampoco es complicado, al menos conceptualmente. La teoría de la relatividad de Einstein demuestra sin dificultad que el viaje hacia el futuro es posible e incluso se ha comprobado científicamente y en la práctica. La clave está precisamente en el nombre de su teoría, ya que el tiempo es relativo, y depende del observador que lo mida. Todos podemos hacernos una idea de que una hora en la cama con Halle Berry comparada con una hora en una trinchera en Iraq (Dani no nos dejes!!) no transcurren a la misma velocidad (al menos a nivel de sensación), ¿verdad?.
Bueno, no van por ahí los tiros, pero para entender lo de relativo ayuda. La relatividad especial de Einstein lo que nos dice (entre muchas otras cosas) es que dependiendo de la velocidad que tenga un observador respecto a otro, el tiempo según lo ve uno u otro transcurre a distinta velocidad. Cuanto más rápido vayamos respecto al observador que consideramos en reposo (lo más cercano a la velocidad de la luz), más despacio pasará el tiempo para nosotros, de modo que si Superman decide salir a toda leche (a la velocidad de la luz) de la Tierra para ir a ver a su abuela a Kripton (que supongamos que está a un año luz), y luego vuelve, él tardará dos años (debe querer mucho a su abuela), pero su querida Luisa Lanas habrá envejecido tela marinera. Así que viajando en el tiempo hacia el futuro lograremos mantener el cutis en excelente condición mientras los demás se llenan de arrugas. Una posible pega del viaje en el tiempo hacia el futuro es que mientras viajamos, además de que el tiempo va más despacio, las cosas son más cortas, y os dejo a vosotros la repercusión en que puede tener el acortamiento de las cosas...
Podéis repasar las ecuaciones de Lorentz si os interesa su fundamento científico y matemático.
La pega del viaje al futuro es que viajar a velocidades tan elevadas no es actualmente factible, por motivos tecnológicos y energéticos, como podéis imaginar, si bien se ha comprobado que un reloj dando vueltas a la Tierra en un satélite sufre un ligero retraso respecto otro reloj igual que se quede en la Tierra. En un campo gravitatorio extremadamente alto ocurriría lo mismo, ya que el espacio-tiempo sufriría una deformación, por lo que otro modo de lograrlo sería acercarnos a un agujero negro (lo malo sería salir de él para volver a ver a los amigos).
¿Y qué hay del viaje al pasado? ¿Es posible viajar al pasado? Bien, el viaje hacia tiempos pretéritos presenta alguna dificultad mayor que el viaje al futuro. Si bien a nivel matemático se ha demostrado que el viaje temporal sería posible, existen ciertos aspectos a tener en cuenta, tanto físicos como filosóficos, ya que el viaje al pasado se enfrenta al problema de las paradojas temporales (ya sabéis ¿podríamos cargarnos al tatarabuelo cabrón que pegaba a la tatarabuela? ¡¡Entonces no existiríamos y no podríamos viajar al pasado para matarlo!!).
Y por otro lado, si fuese posible el viaje al pasado, ¿no habría turistas temporales que nos lo habrían demostrado?.
Hay varias teorías al respecto.
Algunas sostienen que el viaje al pasado sólo podría hacerse hasta un tiempo pretérito donde ya se hubiese inventado el artefacto que lo permita, no antes, por lo que por lo visto aún no la hemos inventado (claro que yo tengo la seria duda de si Julio Verne es o no es un viajero temporal, porque vaya tino tuvo el tío con algunas cosas..).
Otras teorías dicen que las paradojas no serían permitidas, por lo que al viajar en el tiempo no podríamos matar a un antepasado nuestro, por ejemplo (las propias matemáticas no lo permitirían!!). Quizás por eso Kevin Johnson no es capaz de pegarse un tiro en los sesos.
Y otras teorías se basan en la existencia de universos paralelos (no es ciencia ficción, amigos, se basa en infinitos universos derivados de las infinitas probabilidades que hay en cada acción o decisión que tomamos).
Esto en lo que se refiere a los posibles problemas de tipo filosófico asociados al viaje al pasado, pero ¿y de la posibilidad física de hacerlo?¿sería posible?.
Antes de nada, debo mencionar otro referente de las novelas de sci-fi: los agujeros de gusano; en resumen, dichos agujeros lo que hacen es comunicar dos agujeros negros.
Si consiguiésemos tener en el sótano de casa un agujero de gusano, y la misma facilidad que el tipo de bricomanía para hacer unos cuantos apaños, la respuesta a la anterior pregunta es que sí que podríamos viajar al pasado.
• Cogemos un agujero de gusano.
• Aceleramos uno de sus extremos (un agujero negro) en un acelerador de partículas.
• Juntamos ese extremo al que no hemos acelerado.
¡Y ya tenemos nuestra propia máquina de viajar en el tiempo!
No detallaré aquí la explicación, porque es algo compleja, pero se basa en que el extremo acelerado se ve afectado por la teoría de la relatividad como vimos anteriormente, y hay diferencia entre el tiempo en un extremo y en otro.
Esto por ahora no es muy factible, pero quién sabe si algún día será posible y nos lo pasemos teta haciendo dibujos en el césped de los aztecas, poniendo caretos gigantescos en Pascua, o cualquier otra memez que nos apetezca.
Bueno, con esto acabo mi primer artículo de divulgación científica de la serie “Ciencia al desnudo”. Podéis encontrar infinidad de referencias en la Internet, así que me evito poner enlaces por aquí y por allá.
Si os ha resultado interesante buscaré otros temas con los que divulgar temas de interés.
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Viajes en el tiempo ¿mito o realidad?
Escrito por Anónimo | Categoría: Ciencia al desnudo
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